V semana de Cuaresma
24 MARZO

Santoral Católico del 24 de Marzo

"Hay vocaciones que se descubren tarde, a través del dolor, y son las más sólidas de todas."

El 24 de marzo abre con un grupo de mártires de Cesarea de Palestina que tienen algo extraordinario: Timolao, Dionisio, Páusides, Rómulo y sus compañeros no fueron arrestados ni delatados. Se presentaron voluntariamente ante el prefecto Urbano, con las manos atadas, y declararon que eran cristianos. Estaban viendo cómo ejecutaban a otros y decidieron que no podían quedarse mirando.

Es un gesto que la mentalidad contemporánea no sabe bien cómo clasificar. No es fanatismo — es la consecuencia lógica de creer que lo que estás viendo importa más que tu propia supervivencia. En el año 303, en plena persecución de Diocleciano, esa lógica llevó a cientos de personas a dar ese paso. No porque buscaran la muerte sino porque no podían negar lo que sabían que era verdad.

Santa Catalina de Suecia — la vocación que llegó tarde

La figura más rica del día es Santa Catalina de Suecia, hija de Santa Brígida — lo cual ya dice algo sobre la familia en la que creció.

Catalina fue entregada en matrimonio contra su voluntad siendo muy joven, como era costumbre en la nobleza sueca del siglo XIV. Con su marido llegó a un acuerdo que la hagiografía describe con delicadeza: conservaron la virginidad por consentimiento mutuo. Cuando él murió, Catalina quedó libre para vivir la vocación que había intuido desde joven.

Pasó años en Roma junto a su madre Brígida, participando en su misión de reforma de la Iglesia. Peregrinó a Tierra Santa. Y cuando Brígida murió en Roma en 1373, Catalina emprendió el largo viaje de vuelta a Suecia con los restos de su madre, los depositó en el monasterio de Vástena que Brígida había fundado, y ella misma tomó el hábito monástico.

Su vida fue una acumulación de renuncias que se fueron convirtiendo, una a una, en aperturas. El matrimonio no elegido se convirtió en escuela de paciencia. La viudez temprana se convirtió en libertad. El viaje con el cuerpo de su madre se convirtió en el último acto de una filiación que iba más allá de la sangre. No hay en su historia ningún momento de gran dramatismo — solo una fidelidad sostenida que fue tomando forma despacio.

Beato Diego José de Cádiz — el predicador incómodo

Diego José de Cádiz merece más atención de la que habitualmente recibe. Capuchino andaluz del siglo XVIII, fue uno de los predicadores más populares y más temidos de su época — populares entre el pueblo que lo escuchaba y temidos por los poderosos que no salían bien parados de sus sermones.

Vivió en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando la Ilustración francesa empezaba a filtrar sus ideas por la Península y el regalismo borbónico intentaba subordinar la Iglesia al Estado. Diego José predicó contra ambos con una claridad que le granjeó enemigos en los dos frentes. Fue acusado de intransigente, de reaccionario, de fanático. Siguió predicando.

Murió en Ronda en 1801, cuando las ideas revolucionarias que había combatido estaban a punto de llegar a España con las tropas de Napoleón. La libertad de la Iglesia que defendió sería puesta a prueba pocos años después.

Beata María Karlowska — reconstruir dignidades

Cerrando el día, una figura del siglo XX que también es incómoda a su manera. María Karlowska, virgen polaca, fundó una congregación cuya finalidad explícita era recuperar la dignidad de las mujeres caídas en la prostitución. En la Polonia de finales del siglo XIX eso significaba ir a los barrios donde nadie quería ir, hablar con las personas que nadie quería ver, y ofrecerles no solo asistencia material sino la convicción de que eran hijas de Dios y podían volver a ser tratadas como tales.

Es el mismo impulso que había movido a Santa Luisa de Marillac dos siglos antes — la caridad que no se queda en la gestión del problema sino que apunta a la raíz de la persona. Murió en 1935. Fue beatificada en 1997 por Juan Pablo II, quien conocía bien la historia de Polonia y sabía lo que costaba mantener ese tipo de obra en un país que en el siglo XX sería sacudido por dos ocupaciones sucesivas.

Todos los santos del 24 de Marzo

  • Santos Mártires de Cesarea de Palestina
  • San Secúndulo de Mauritania
  • San Maccartemio de Clogher
  • San Severo de Catania
  • Beato Juan del Báculo
  • Santa Catalina de Suecia
  • Beato Diego José de Cádiz
  • Beata María Karlowska