Lunes de Pascua · Tiempo Pascual
6 ABRIL

Santoral Católico del 6 de Abril

"El que nació entre herejes y eligió la fe la defiende con más convicción que el que la heredó sin esfuerzo."

El santoral católico del 6 de abril abre con un mártir cuyas actas procesales se han conservado y que por eso conocemos con más detalle que a muchos otros: San Ireneo, obispo de Sirmio, en la actual Serbia, ejecutado bajo el emperador Maximiano.

San Ireneo de Sirmio

Lo que hace singular su historia es un detalle que las actas recogen con precisión: cuando fue condenado a muerte, las autoridades tenían previsto ahogarlo en el río. Ireneo pidió ser decapitado en su lugar. No por miedo al agua, sino porque quería morir como habían muerto los mártires antes que él, con una muerte que la tradición había consagrado. Eligió la forma de su martirio con la misma libertad interior con que había vivido.

Antes de ser ejecutado, su mujer, sus hijos, sus amigos, intentaron persuadirlo para que cediera. El obispo escuchó las súplicas una a una. No cedió. Fue decapitado a orillas del río Sava y su cuerpo fue arrojado al agua.

San Metodio

El 6 de abril es la fecha del nacimiento para el cielo de San Metodio, el hermano mayor de Cirilo, cuya memoria se celebra el 14 de febrero junto a Metodio, aunque Metodio murió en este día del año 885.

Los dos hermanos son los apóstoles de los pueblos eslavos. Lo que hicieron cambió la historia cultural de Europa oriental de forma irreversible: crearon el alfabeto glagolítico para poder escribir en las lenguas eslavas, tradujeron los textos litúrgicos y las Escrituras, y evangelizaron Moravia con el método que la Iglesia tardaría siglos en formalizar como principio: hablar a los pueblos en su propia lengua.

Metodio murió en Velehrad como arzobispo de los eslavos, después de años de conflictos con los obispos francos que consideraban que la liturgia solo podía celebrarse en latín. Ganaron los francos durante un tiempo, las lenguas eslavas en la liturgia fueron suprimidas después de su muerte. Pero el alfabeto que crearon con su hermano siguió vivo, y siglos después resurgiría en lo que hoy llamamos alfabeto cirílico.

San Pedro de Verona

San Pedro de Verona tiene una de las biografías más dramáticamente coherentes del santoral. Nació en Verona hacia el año 1205 en el seno de una familia cátara, la herejía que negaba la bondad del mundo material y que en esos años dominaba gran parte del norte de Italia y el sur de Francia. Sus padres eran herejes. Él fue a estudiar a Bolonia, entró en contacto con la fe católica, la abrazó y fue recibido por el propio Santo Domingo en la Orden de Predicadores.

El resto de su vida fue una predicación incansable contra el catarismo, no con violencia sino con argumentos, con ejemplo, con la presencia de alguien que conocía la herejía desde dentro porque había nacido en ella. Fue inquisidor en el norte de Italia, con todo lo que eso implicaba de impopularidad entre las familias nobles que protegían el catarismo.

El 6 de abril de 1252, viajando de Como a Milán, fue atacado en el camino por sicarios pagados por sus enemigos. Lo golpearon con un hacha en la cabeza. Antes de morir, cuenta la tradición, escribió en el suelo con su propia sangre el inicio del Credo: «Credo in Deum.» Murió poco después.

Fue canonizado por Inocencio IV al año siguiente, la canonización más rápida de la historia hasta entonces. El tiempo que tardó la Iglesia en reconocer su santidad fue el mismo que tardó en comprobar que los milagros empezaban a acumularse.

Beato Notker Bálbulo

El 6 de abril tiene también una figura que el Martirologio describe con una precisión literaria que no aparece en casi ningún otro caso: Beato Notker Bálbulo, monje de San Galo en Suabia, descrito como grácil de cuerpo pero no de ánimo, tartamudo de voz pero no de espíritu, firme en todo lo divino, paciente en lo adverso, manso para con todos.

Notker era tartamudo, bálbulo significa precisamente eso, y dedicó su vida a componer secuencias litúrgicas: cantos para la misa que permitían a las congregaciones participar en la liturgia con una melodía accesible. Pasó casi toda su vida en el monasterio de San Galo, sin viajes ni grandes aventuras, componiendo, meditando, rezando.

Su historia es el antídoto exacto a la idea moderna de que el talento requiere condiciones perfectas. Notker tenía una condición que lo hacía especialmente inadecuado para la música litúrgica, la voz entrecortada. La usó de todas formas, a través de la escritura, y sus composiciones se cantaron en toda la Europa medieval.

Beata Petrina Morosini

El 6 de abril termina con una figura del siglo XX que resulta difícil de narrar sin incomodidad y que sin embargo merece ser nombrada. Petrina Morosini era una joven trabajadora italiana de Bérgamo que el 4 de abril de 1957 fue atacada por un hombre en el camino de vuelta del trabajo. Murió dos días después, el 6 de abril, de las heridas en la cabeza.

El Martirologio la llama mártir y señala que murió por defender la virginidad que había prometido a Dios. Fue beatificada por Juan Pablo II en 1987. Su figura es inevitablemente polémica en el debate contemporáneo sobre cómo interpretar los casos de violencia contra mujeres en el santoral. Lo que la Iglesia reconoce en ella es la misma actitud que en los mártires de todas las épocas: la negativa a renunciar a algo que consideraba más valioso que la propia vida.

Todos los santos del 6 de Abril

  • San Ireneo de Sirmio
  • San Eutiquio de Constantinopla
  • Santa Gala de Roma
  • San Winebaldo de Troyes
  • San Prudencio de Troyes
  • San Metodio de Moravia
  • Beato Notker Bálbulo
  • San Filarete de Calabria
  • San Guillermo de Dinamarca
  • San Pedro de Verona
  • Beata Catalina de Palancia
  • San Pablo Lè Bao Tinh
  • Beato Ceferino Agostini
  • Beato Miguel Rua
  • Beato Miguel Czartoryski
  • Beata Petrina Morosini